Fibromialgia

Fibromialgia

¿Qué es la Fibromialgia?

La Fibromialgia es una enfermedad que se caracteriza por un aumento del dolor a nivel del sistema nervioso central y periférico, que provoca:

  • Dolor musculoesquelético crónico generalizado.
  • Alodinia: Respuesta de dolor ante estímulos que no son dolorosos en condiciones normales, tales como, presión suave sobre la piel, calor o frío moderado, entre otros.
  • Hiperalgesia: Sensibilidad aumentada y excesiva al dolor.

¿Qué otros síntomas pueden ser manifestación de Fibromialgia?

Otros síntomas incluyen espasmos musculares leves prolongados, trastornos crónicos del sueño, cansancio y disfunción cognitiva (obnubilación).

Los síntomas asociados también incluyen cefaleas crónicas, ansiedad y depresión.

Se asocia con gran frecuencia a otros síndromes somáticos funcionales (p. ej., síndrome de sensibilidad central).

Se asocia a un efecto negativo importante sobre la calidad de vida.

¿Qué causa la Fibromialgia?

Los factores de inicio del síndrome de Fibromialgia y que contribuyen a esta condición no se conocen completamente. Incluyen desde factores genéticos y cambios en la expresión de los genes por malos hábitos, hasta episodios de estrés persistente o psicológico (trauma infantil), estilo de vida deficiente, deficiencias nutricionales, entre otros.

Debido a las características de esta afección, un paciente puede demorar años en llegar al diagnóstico correcto, lo que genera un gran impacto en la calidad de vida de la persona que la padece.

¿Qué propone la MBR para el tratamiento de la Fibromialgia?

La Medicina Biorreguladora propone un esquema multifocal que regule las principales redes perturbadas en el síndrome de Fibromialgia, apuntando más allá de los signos y síntomas.

De esta manera, se logra:

  • Tratar la inflamación desregulada.
  • Corregir las disfunciones psiconeuroendocrinoinmunológicas (PNEI).
  • Abordar el sistema neural afectado.
  • Estimular la energía celular alterada.
  • Restaurar la función de la barrera mucosa y del microbios intestinales.

El tratamiento biorregulador actúa de forma integral sobre síntomas individuales provocados por las redes específicas perturbadas, generando, entre otros efectos, un impacto positivo en los síntomas relacionados con espasmos musculares, nerviosismo y trastornos del sueño.