Como lidiar con el desánimo e irritabilidad causados por estrés en teletrabajo

Como lidiar con el desánimo e irritabilidad

En este periodo de cuarentenas nos hemos visto afectados por una gran carga emocional y psicológica. Tal parece que trabajar desde casa no era lo que muchos imaginábamos. Aumento de la carga laboral, falta de tiempo, mayor presión por parte de las jefaturas, inseguridad laboral, ausencia de espacio adecuado, y lo anterior en un escenario de permanente temor al contagio, lo convierten en un panorama complejo para desarrollar estos síntomas.

Recientemente en nuestro país se publicó una encuesta realizada por Trabajando.com a 900 personas, de las cuales 54% se encuentran actualmente trabajando desde sus casas: 79% reconoce que dedica más horas al trabajo que antes y un 70% sufre estrés. ¿Los motivos? 59% indica aumento de carga laboral, con un 54% admitiendo que no les alcanza el tiempo. Se sumaron la inseguridad laboral (47%) y el aumento de la presión de las jefaturas directas (47%).

Para poder gestionar mejor las consecuencias que traen la suma del encierro, la incertidumbre y el teletrabajo, y desarrollar resiliencia, la Dra. Nour Benito, Psiquiatra de la Universidad de Santiago de Chile, nos entrega algunos consejos prácticos, haciendo hincapié en los diferentes momentos de nuestro día:

Preparando la jornada:

• Es deseable que el lugar que ocupas para trabajar no sea el mismo donde duermes, así generamos un distanciamiento concreto, mental y psicológico entre el espacio personal y el laboral. Al menos, separarlos visualmente con un mueble o biombo.

• Planificar horarios de inicio, de pausas y de fin de la jornada (¡y cumplirlos!).

Tener hitos de inicio y término del día laboral:

• Tomar un baño y ponerse ropa diferente a la de dormir, reforzando la distancia psicológica entre la vida laboral y la doméstica.

• Desayunar, lo más sano posible, y antes de instalarnos a trabajar, de tal manera que no ocupemos el tiempo destinado a lo laboral en hacer otras tareas como ésta.

• Al cerrar el día, cerrar el notebook, esconder el mouse o el lápiz de trabajo y guardar los materiales que usamos. Debe ser una acción que se genere a diario.

Durante el día de trabajo, para mejorar nuestra productividad y evitar el mal uso del tiempo laboral:

• Determinar metas, con plazos de cumplimiento (horas, días, semanas).

• Planificar tareas separando tanto la mañana como la tarde en dos, y considerar la hora del almuerzo.

• Designar “hitos de avance”, para el mejor seguimiento de tus tareas a desarrollar.

• Planificar y estructurar pausas de 5 a 10 minutos por cada hora de trabajo. Usarlas para relajación u ocio, y no para tareas domésticas (acariciar mascota, hidratarse, etc.).

• Si sientes fatiga o pérdida de concentración, haz una pausa que te ayude a retomar la atención, como por ejemplo realizar una pausa activa (elongar musculatura demandada en la digitación, elongar cuello y espalda, caminar por la casa, etc.).

• No saltarse las tres comidas principales del día.

Terminada la jornada laboral:

• Preocuparse de tener otras cosas que hacer que causen placer y disfrute: mantener contacto con amigos o familia (puede ser de manera virtual), escuchar música, manualidades, lectura, meditación, etc.

• Limitar la tecnología y privilegiar actividades físicas o manuales en los momentos de ocio.

• Evita sobre informarte respecto a la situación mundial actual, centrándonos en los hechos y no en rumores.

• En tus días libres y al terminar tu día de trabajo, imagina que el lugar de trabajo está cerrado.

• Evita usar estrategias de afrontamiento poco útiles como el tabaco, el alcohol u otras drogas. A largo plazo, estos pueden empeorar tu bienestar mental y físico.

• Mantener regularidad en los horarios de sueño.

• Si está bajo tratamiento por una afección de salud mental, sigue con tu tratamiento y está atento a cualquier síntoma nuevo o a que empeoren tus síntomas.