Cuidemos la salud mental de nuestros niños, niñas y adolescentes durante esta cuarentena

Cuidemos la salud mental de nuestros niños

Con la cuarentena y el trabajo desde casa que tienen los padres con el fin de prevenir la propagación del COVID 19, en todas partes del mundo están los padres teniendo dificultades para mantener a los niños saludables y ocupados.

A continuación, compartimos con ustedes algunas recomendaciones que nos entregó la Dra. Nour Benito, Psiquiatra Infanto juvenil del Hospital Clínico San Borja Arriaran, para apoyar y cuidar la salud mental de nuestros niños durante esta etapa de confinamiento:

• Contenerlos emocionalmente manteniendo cercanía física y emocional. Es importante validar sus conductas, pensamientos y emociones, mostrar empatía y ayudarlos a sentirse acompañados y seguros, verbalizando que no están solos. Preguntarles directamente cómo se sienten o qué sienten. Pasar más tiempo con ellos, particularmente a la hora de ir a dormir.

• No es bueno hacer como si nada pasara o evitar hablar de lo que ocurre con el COVID. Es importante hablar con naturalidad del coronavirus, informarlos de manera simple y mostrar la preocupación que se tiene al respecto, pero transmitiendo al mismo tiempo que los adultos no han perdido el control y que pueden contar con ellos para apoyarlos y cuidarlos. A través de lo que conversemos, los niños, niñas y adolescentes deben ir integrando y procesando lo que les ocurre, y es por ello que se debe hablar siempre con la verdad y con un lenguaje y modo entendibles para la edad y el nivel de comprensión que tengan los niños. Sin embargo, no es aconsejable que tengan acceso o se vean expuestos a noticias, redes sociales o imágenes que puedan aumentar su ansiedad y confusión.

• Los niños que hacen más berrinches de lo habitual, se muestran desafiantes o se comportan de manera nerviosa, pueden en realidad sentirse ansiosos. Elija un momento tranquilo y sin distracciones, pregúnteles suavemente cómo se sienten y asegúrese de responder a los arrebatos de una manera calmada, constante y reconfortante.

• ¡Mantener una actitud positiva! Es importante explicarles que esta situación puede tomar tiempo y que no es fácil para nadie, pero que se están tomando medidas, que el virus está siendo estudiado por científicos para entenderlo mejor, buscar medicinas y para que menos personas se enfermen. Lo anterior transmitiendo un mensaje de seguridad y confianza en que lo que ocurre va a mejorar y pasar. Hacer hincapié en lo positivo de pasar más tiempo en familia y en poder hacer actividades juntos.

• Se sugiere intentar mantener rutinas diarias o crear nuevas, con horarios y actividades previsibles. Esto disminuye la ansiedad y la expectación de lo que viene durante el día. Mantener horarios de estudio, comidas, sueño, higiene y juego. Intentar que descansen y duerman ojalá más que lo habitual. Darles obligaciones según la etapa del desarrollo en la que esté el niño, niña o adolescente, y solicitarles que cooperen acorde a sus capacidades, reforzando el sentido de apoyo en familia. No debemos dejar de entender que también es necesaria cierta flexibilidad dentro del marco de la rutina.

Incorporar a la rutina momentos para relajarse y aliviar el aburrimiento. De preferencia actividad física, manualidades, juegos de mesa, técnicas de relajación (ejercicios de respiración, yoga, etc.).

• Estimular y acompañar en esas actividades que cada padre o madre sabe que le gustan y relajan a su hijo, como jugar, pintar, cantar, bailar, etc.

• Aprovechar instancias de juego, dibujo, conversaciones o cuando se pase tiempo con ellos, para que se conviertan en instancias que permitan la expresión emocional.

• Fomentar que se mantengan relaciones sociales con otros, pues es necesario para vivenciar el apoyo de su red de cercanos. Si es posible, comunicarse por video conferencia con familiares y amigos para que además de intercambiar experiencias, vean que están bien. Permitir el uso de redes sociales para intercambio con los pares, al menos una vez al día, de una manera controlada por cuidadores o padres.

• Los niños y niñas son muy susceptibles al estado emocional de las personas que les rodean. De ahí la importancia que, aunque estemos todos sometidos al estrés e incertidumbre por la contingencia sanitaria, los adultos debemos velar también nuestra salud mental y manejar nuestra propia ansiedad.

• Acepte y pida ayuda. Si tiene un compañero en casa, pónganse de acuerdo en intercambiar el cuidado de los niños. Especialmente si uno o ambos trabajan desde casa y tienen hijos más pequeños. De esa manera, todos tienen un descanso y algo de espacio para respirar.

• Se debe consultar a un especialista de salud mental infanto juvenil siempre que ocurra un cambio notorio en el funcionamiento habitual del niño, niña o adolescente.

Información acorde a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, de Child Mind Institute y de la Unidad de Psiquiatría infantil y del adolescente de la Clínica Psiquiátrica Universitaria del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.